
Era el día más feliz de su vida, no entendía como sus amigos no podían compartir esa felicidad. Era el día de su boda. Ella no era gran cosa, una mujer...bueno una vieja, literalmente. Era la hermana gemela de su difunta abuela. No sabia muy bien por que se casaba, pero en parte era debido al brazo que esta le había prestado. Un día él apareció sin brazo era un corte límpio a la altura del biceps. No presentaba un mal aspecto la herida, por no decir que esta no existia. Pero la mujer, en un alarde de generosidad le dono su brazo. El brazo de la mujer era sencillo el hueso básicamente, parecia aguantarse y articularse por arte de magia, pues carecia de los tendones y músculos necesarios, era el hueso limpio. Él era feliz con su nuevo brazo y no había pensado mucho en la boda, de echo la boda parecio surgir de la nada sin previo aviso, pero... ¿esta mujer no había muerto unos años antes que su abuela? De repente todo le dio asco, cogio su huesudo brazo con el sano, y lo arranco, con tal mala pata que arranco junto al brazo, la clavícula entera y demás huesos conectados. La primera reacción fue asustarse, pero cortó la parte del brazo que no era suya y se coloco la propia de nuevo.
Al final acabo despertando, el polvo de su habitación de piso de estudiante era tal, que casi no podía ni respirar. Se levantó, tomó un poco de agua, y se volvio a acostar...que cosas mas raras sueña uno, ¿no creen?
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