


Os dejo una minuscula muestra de lo que una pequeña neorromantica pinta durante sus dias de aprendizaje, no quiero ni pensar donde llegará.
Vivo en sueños, lo reconozco, tanto de noche como de día. Vivo entre criaturas que no existen, jugando a un juego interminable, en un mundo que yo he creado y que solo esta en mi mente. Es un mundo de libertad absoluta que suelo compartir con mis amigos y solo con ellos. Vivo de un sueño y no quiero despertar.
No quiero despertar porque se lo que veré cuando abra los ojos. Se que si despierto, me daré de morros contra un jodido mundo que esta muriendo. Un mundo donde sólo vive el que tiene dinero, mientras el resto mata y muere para conseguirlo. Y yo no quiero pertenecer a ese "sistema" (lo pongo entre comillas porque según la RAE, "sistema: Conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre sí", y este mundo es cualquier cosa menos racional).
Cada mañana, me levanto de la cama, desayuno y me voy a clase, a ese lugar donde deben adiestrarme para ser una pieza mas del gran puzzle de la civilización occidental, pero aun en clase, sigo soñando. No quiero pertenecer a ese puzzle, no me gusta la imagen que esta saliendo pieza tras pieza. Y sin embargo, parece que no haya otra opción. O te integras como uno mas al gran engranaje, o eres un inadaptado, aunque habitualmente te llamaran loco.
Es como ir obligado a una fiesta en la que no encajas, no le caes bien a nadie ni nadie te cae bien a ti, y encima ponen música mala, pero debes ir, y encima aparentar que disfrutas.
Y digo yo, ¿porque no puedo quedarme en mi casita, tranquilito? Eres un irresponsable y un inmaduro, me dirán entonces.
Si he de vivir la gran mentira que es esta sociedad, convirtiéndome yo mismo en el mas grande de los hipócritas, si he de ser un egoísta y mirar solo mi ombligo mientras me aprovecho del esfuerzo de miles de personas sin una vida digna, si he de taparme la nariz y tragarme toda la mierda que sueltan los de arriba sin cuestionarme nada, si todo eso es ser maduro y responsable; mi respuesta es: si, prefiero ser un niño y seguir soñando sin despertar.
Quizás sea un cobarde, que me escondo sin enfrentarme, pero temo (va a ser que si, que algo de cobarde si que tengo) que lo único que lograría si hiciera lo contrario, seria una pataleta rabiosa, quemar algunos contenedores y romper algún que otro escaparate para luego correr delante de los antidisturbios. De todos modos, la adolescencia ya pasó, y digamos que, lo del terrorismo, no va conmigo.
Así que en definitiva, en el mejor de los casos, terminaré mis estudios, me buscaré un sustento, arreglare lo poco que pueda arreglar de este mundo moribundo y soñaré.
Al parecer mi mente me la tiene jugada. Anoche mismo se lo comentaba a Oldekiel. Resulta que mi estado de atolondramiento diario, al caer la noche, se esfuma, pero no con el Sol, sino con la ropa. Es tener sueño, ponerme el pijama (de ositos y corazones, no se si influye pero lo digo por si acaso), tener ganas de dormir, y...Como una olla mi cabeza empieza a elucubrar pensamientos. Antes me angustiaba, sufrí, me ponía nervioso y en el peor de los casos la ansiedad (una vieja amiga y compañera ahora) hacia su aparición estelar.
Es curiosa la ansiedad, cuando uno tiene un ataque de ansiedad o pánico, le gustaría que el mundo se lo tragase, hacerse invisible o pequeñito pequeñito, para que nadie lo note. Pero no. La ansiedad es una amante caprichosa que gusta de llegar sin previa cita y siempre montando el espectáculo. La familia te toca, los amigos se eligen, pero la ansiedad te busca y hasta que no te encuentra no para.
Todo esto venia porque os quería contar algo que iba a titular “Más allá del bien y del mar” en cariñoso guiño a Nietzche, otro día hablaremos de él, lo prometo.
Pero visto que he empezado, acabaré con la ansiedad y zanjaremos de una vez por todas este aspecto de mi multipersonalidad...de momento.
Según he leído en algunas revistas pseudopsicológicas que compra mi madre y luego deja en el baño (para ayudarnos a hacer fuerza, supongo): LOS HOMBRES TENEMOS UN LADO FEMENINO. Es verdad. El mío se llama Ansiedad.
Conocí a Ansiedad a los 18 años, en mis primeros exámenes de Febrero. Yo entonces tenia una relación bastante estable con una chica maravillosa, pero Ansiedad llego haciendo tanto revuelo que desajusto mi vida por completo. Desde aquel día mi relación con las mujeres nunca volvió a ser igual, y es que relaciones a tres bandas...ya se sabe.
Me imagino a Ansiedad un poco mas bajita que yo, con la piel clara y el pelo rizado, egocéntrica y caprichosa, pero muy cariñosa en el fondo. He conocido (casualmente?) unas cuantas mujeres así en mi vida, y todas me han hecho llorar, como Ansiedad.
Ansiedad gusta de aparecer de improviso, cuando la cabeza da demasiadas vueltas o se ha llenado de pensamientos y miedos. Llega con fuerza y tras sudores, temblores y vómitos, me deja tranquilo. Al principio se quedaba días y semanas, últimamente solo hace visitas rápidas o llama a ver como va todo.
Pero como con todo lo que no tiene arreglo, uno acaba por acostumbrarse, o resignarse más bien. Y en cierto modo, amándola. Ahora no sabría definirme, ni vivir, sin Ansiedad, que me azuza cuando en mi vida apremia tomar una decisión.
Solo añadir, y ya acabo, que Ansiedad es muy simpática, y me ha presentado muchos amigos interesantes: psicólogos y psiquiatras, de los que hablaremos en otro momento.



"El hada verde" nació en 1792 en Suiza hija de un médico llamado Pierre Ordinaire. Dicen que era una chica mala, adictiva y alucinógena que poseia propiedades similares a las de la marihuana y la cocaína. A principios de siglo pasado (1908) la expulsaron de su país natal por qué ya no podían aguantarla más. La fueron desterrando de allí donde iba, hasta que la acogieron calurosamente en países como España.
Sobre ella se han vertido calumnias no demostradas como la de ser la causante de que el genio Van Gogh se cortara una oreja. Otros artistas como Picasso y Degas crearon cuadros en su honor (o deshonor). En 1905 un campesino llamado Jean Lanfray, mató a su esposa y a sus hijos tras toparse con "el hada verde". Como es obvio también la acusaron a ella. Que triste vida.
Febrero de 2005 sin embargo, será recordado por la re-legalización de la absenta, la misteriosa chica de verde, en su tierra natal, Suiza. De inmediato se ha planteado la creación de de una denominación de origen de la absenta del Val-de-Travers, en el cantón de Neuchâtel.
Como un taladro.
Alma fría que no siente.
Arrojo mi verso ladrando.
No quiero firmas, ni bustos,
Ni aplausos.
Solo derretir tu conciencia
Con un tratado de insolencia.
Exponiendo verdades.
Vergüenzas.
Sin rima ni consistencia.
Solo verso y sentimiento.
Oscuro dolor que siento,
Lo pienso,
Lo escribo,
Y lo expulso.